Este fin de semana, la Comunidad de Madrid se ha convertido en el símbolo de lo que algunas venimos advirtiendo hace años en Público: los recortes en servicios públicos matan. La gestión neoliberal en favor de unos pocos, de los negocios especulativos, de las grandes fortunas, del enriquecimiento sin límites, de las urbes sometidas a la tensión de macroeventos internacionales, del turismo incontrolado, de las grandes bolsas de desigualdad entre ciudadanos y ciudadanas de un mismo territorio,... Todo eso mata, porque es dinero que se detrae de la sanidad, la educación, la dependencia y la prevención de incendios y otras consecuencias de la emergencia climática. Hoy nos lo está diciendo el fuego y es algo así como esto que ha martilleado mi cabeza el fin de semana: "Podíais haber invertido en el cuidado diario de una Comunidad muy vulnerable a la emergencia climática, a los fenómenos extremos, al calor insoportable, a lluvias persistentes alternando con episodios de larga sequía,... pero preferisteis esperar al verano para apagar los incendios, convencidos de vuestro ridículo poderío humano. Pues no: las llamas en los montes, en vuestros bosques, ya son inextinguibles y yo he venido para quedarme. De vosotros depende ahora minimizar el daño y el dolor o que os abraséis todos". La prioridad nacional, señores y señoras de la ultraderecha, de Vox y PP, es la emergencia climática. |